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Don’t You (Forget About Me)

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The Breakfast Club (1985)

Es una película considerada por la crítica como una de las mejores obras sobre la escuela secundaria y es, hoy en día, una película de culto. Una producción de John Hughes que, además de dirigirla, también escribió. Fue sin duda su mayor éxito, pese a que en su currículo también destacan éxitos comerciales como Pretty in Pink (1986), Tío Buck al rescate (1989), Mi pobre angelito (1990) entre otros.

El argumento no tiene mayores pretensiones y es simple. Cinco adolescentes con personalidades distintas y aparentemente sin nada en común, se ven obligados a pasar juntos un sábado en la biblioteca de su escuela al estar castigados.

La película, 30 años después de su estreno, se convirtió en un clásico del género y, sin duda, influenció a muchas películas sobre conflictos estudiantiles. Los Simpson y South Park, por mencionar solo dos ejemplos, le han dedicado un capítulo entre muchas otras series.

Esta trama corriente contó con un pilar fundamental para su éxito. Nos referimos a una canción que abre el soundtrack de la película, el cual, paradójicamente, fue un fracaso.

THE BREAKFAST CLUB, Judd Nelson, Emilio Estevez, Ally Sheedy, Molly Ringwald, Anthony Michael Hall, 1985. ©Universal Pictures/Courtesy Everett Collection

El soundtrack contó con 10 temas, 9 de ellos han sido juzgados por la historia como absolutamente prescindibles y olvidables. Entre ellos, canciones de artistas que con esta película no salieron del anonimato: Elizabeth Daily (con cierta carrera como actriz), Keith Forsey (tuvo a su cargo tres temas instrumentales), Jesse Johnson, Joyce Kennedy, Karla DeVito, entre otros NN.

Quizá Wang Chung sí tuvo un carrera musical rescatable, pero la canción que presentaron en esta banda sonora rara vez la interpretan en vivo.

Fue un solo tema el que identificó a la película y la que se convirtió en un éxito mundial.

Don’t you (Forget about me)

Escrita precisamente por Keith Forsey y en un principio, nadie la quería interpretar. La canción fue ofrecida sucesivamente a The Fixx, a Bryan Ferry y a Billy Idol. Todos la rechazaron, no le vieron potencial. Forsey pensó entonces en un grupo de New Wave poco conocido para interpretarla: The Simple Minds, pero estos también rechazaron el ofrecimiento, sin embargo, ante la insistencia, accedieron a interpretarla.

Cuenta la historia

Que los integrantes de The Simple Minds no estaban muy entusiasmados en la grabación luego de saber con qué otros artistas compartirían el soundtrack. Por ello, decidieron grabarla de una manera muy rápida.

SIMPLE MINDS Photo by Sipa Press / Rex Features

La grabación no les demandó más de tres horas. Entraron al estudio de grabación y salieron casi al instante. Muy pocas tomas, escasa participación del productor musical, pocos arreglos. No tenían muchas ganas de invertir tiempo ni esfuerzo en una canción que no era suya. Era simplemente una canción más para una película cualquiera.

En fin,

se limitaron a cumplir un contrato de interpretación por el que recibirían una paga.

Sin embargo, contra todo pronóstico, tanto la película como la canción, que aparece en los créditos al inicio y al final de la misma, resultaron un éxito.

La película que contó con un limitado presupuesto de 1 millón de dólares (de 1985) recaudó casi 52 millones. El single en su versión 45 rpm vendió casi 7 millones de copias y llegó a la cima de los rankings. Con él, los Simple Minds salieron ruidosamente del anonimato donde se encontraban para ocupar las primeras planas musicales.

Carátula del disco de la película The Breakfast Club

Cuenta la historia que:

Pese a tener los derechos para incluir la canción en cualquier disco que publicasen,

lo que dado el éxito de esta les garantizaría un ingreso económico importantísimo por el rubro ventas,

The Simple Minds no la incluyó en su discografía posterior.  No fue hasta muchos años después que lo hicieron en un disco de grandes éxitos publicado allá por el lejano 1992.

Hoy día

Más de treinta años después de su grabación, The Simple Minds sigue grabando discos, teniendo giras y dando conciertos. Han tenido grandes temas posteriores (Alive and Kicking, Belfast Child, etc.) y, con ello, sucesos comerciales y económicos. Pero, siempre hay un pero:

seamos sinceros,

Nadie se habría fijado en ellos. Y quizá, no tendrían el éxito que han tenido y tienen hasta hoy, de no haber participado en una grabación por la que no apostaron ni medio.

Don’t You (Forget About Me) y The Breakfast Club los puso en el mapa.

 Postdata

Billy Idol ha manifestado años después que nunca acabará de arrepentirse de no haber grabado la canción en su momento. De hecho la grabó años después (2001) pero…¿Quién la ha escuchado?

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Acerca del autor

Fernando Rodríguez Patrón

Fernando Rodríguez Patrón

Abogado PUCP. Experto en temas electorales, conductor del programa televisivo Reforma Electoral.
Post Grado en la Escuela Electoral y de la Democracia, Universidad de San Marcos, Maestría por la Universidad de Lima.
Catedrático universitario. Autor de numerosos artículos sobre temas electorales y de democracia.
Expositor nacional e internacional sobre aspectos electorales.

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